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Cinco claves que te indican que debes cambiar los neumáticos a tu moto

Apurar en exceso los neumáticos de tu moto es algo que no deberías hacer nunca. Hay cinco claves para saber cuándo tienes que cambiar uno u otro neumático, ya que el trasero, al ser el encargado de la tracción, suele tener menos vida que el delantero.

No cambiar un neumático de la moto en su debido momento puede ser la causa directa de un accidente. Todos hemos visto alguna carrera de motos y somos conscientes de que cuando los neumáticos ya se gastan, se pierde casi toda la adherencia, provocando un deslizamiento en las curvas que puede acabar con la pérdida total de la estabilidad.

Cinco claves que debes tener en cuenta para el cambio de los neumáticos de la moto

El cambio es alterno

Generalmente, los neumáticos trasero y delantero no se cambian al mismo tiempo. El trasero es el que soporta el peso y la tracción, por lo que sufre un desgaste más precipitado que el delantero, que se encarga básicamente de la dirección y la estabilidad.

Dependerá mucho del tipo de conducción y de la moto

Los neumáticos no se desgastan por igual en un scooter, aunque sea de alta cilindrada y circules por carretera, que en una moto de carretera de gran cilindrada o en una custom.

Esto es así porque ni la entrega de potencia ni el paso por curva se produce de igual forma en cada tipo de conducción. Así, en una custom el desgaste de flancos de la rueda delantera será inferior al que se produce en una moto racing. La custom trabajará los dos neumáticos más sobre la banda de rodadura, mientras que la racing gastará antes la superficie de rodadura de la rueda trasera y en la delantera apenas puede notarse, produciéndose mayor desgaste lateral.

Solo la observación de cómo se comporta tu moto y revisar los neumáticos con frecuencia te darán la garantía de llevarlos siempre en perfectas condiciones.

La banda de rodadura

El indicador más usual, por el que suele guiarse la gente, es la banda de rodadura. Sin embargo, la mayoría de las personas no interpretan correctamente las señales de esta.

Esto se produce porque el neumático trasero apura totalmente la parte central de la banda de rodadura, pero deja casi intactos los laterales.

En el neumático delantero sucede prácticamente al contrario. La banda de rodadura apenas se desgasta en su zona central mientras que sí lo hacen los flancos, que son los encargados de aguantar la tracción en el giro y permanecer en contacto con el asfalto.

Conviene señalar que el límite establecido para que la banda de rodadura se considere adecuada para la circulación es de 1,6 mm de profundidad en el surco.

Hemos escuchado a veces decir que cuando el neumático está liso y en tiempo seco se puede apurar más, ya que se comporta como los slicksNada más lejos de la realidad. El slick es un neumático especialmente diseñado para la velocidad en circuitos y se fabrica con compuestos más blandos que le brindan una gran adherencia. Que tu neumático esté liso solo indica que está a punto de circular sobre las bandas y sufre un deterioro que está poniendo en peligro tu vida.

Cambiar el neumático trasero

Deberías hacerlo cuando la banda de rodadura baje de los 1,9 mm en cualquier punto de medida. Toma siempre como referencia el punto más bajo posible. Si no circulas a altas velocidades o en carretera, puedes apurar hasta los 1,6 mm, pero no más.

Cambiar el neumático delantero

Fíjate bien en el desgaste lateral y aplica las mismas normas que hemos explicado para el trasero. Nunca creas que hay que cambiarlo una vez por cada dos del trasero.

Si sacas lo más importante de estas cinco claves, seguro que llevarás bien tus neumáticos.

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