car
car

¿Para qué sirven los surcos de los neumáticos?

Los surcos de los neumáticos son mucho más que simples diseños decorativos, son los elementos más eficientes para incrementar la seguridad en la conducción.

Esos patrones que tienen las superficies en los neumáticos, esas serpenteantes líneas que rodean al neumático no son simples dibujos ornamentales.

Se llaman surcos y se transforman en el elemento de seguridad más importante que tienen los neumáticos y el soporte de direccionalidad más eficiente que tienen.

Para entender la importancia que tienen los surcos en los neumáticos, debemos retroceder un poco hasta nuestras clases de física y dinámica.

Un vehículo desde el punto de vista de la física, es una masa que se desplaza con una aceleración determinada y una velocidad específica.

Esta masa no se desplaza de manera autónoma o por medio de la inercia, pues su velocidad de desplazamiento es producto del empuje de un motor.

Tampoco tiene una direccionalidad independiente, pues su dirección se produce de manera artificial a través de los movimientos del volante.

A su vez, esta masa se desplaza por una superficie irregular, con diferentes texturas y que en ocasiones puede tener elementos como el agua, barro o nieve. Estos elementos afectan el roce entre la masa llamada coche y el suelo.

Toda esta diferenciación desde el punto de vista físico es afectada por dos momentos cruciales: el frenado y los cambios de dirección.

Los surcos como parte fundamental en el frenado

Como hemos visto, un coche es una masa que pesa miles de kilogramos y que se puede desplazar a velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora.

Según estimaciones de la Dirección General de Tráfico, la distancia requerida para detener un vehículo en marcha es muy superior a lo que podemos pensar.

Un coche a 100 km/h necesita más o menos 90 metros para detenerse completamente.

Y tan solo incrementando en 20 km/h la velocidad, la distancia de frenado puede aumentar en unos 50 metros.

Es decir, desde el momento que se atraviesa un obstáculo y frenamos el coche, podemos recorrer una distancia similar a la de un campo de fútbol.

Estas distancias aumentan en un 50% cuando la superficie del pavimento está mojada.

El agua, genera una capa superficial que actúa como una plataforma deslizante que puede impedir el frenado con consecuencias, a veces, fatales.

Los cambios de dirección del coche, también se ven afectados por las diferentes superficies en las que se desplazan.

El agarre del neumático al suelo para permitir un cambio de dirección sin provocar un derrape del coche, es en gran medida gracias a los neumáticos.

La superficie de contacto entre el neumático y el pavimento debe maximizarse.

De tal manera que la fricción sea la adecuada para detener el coche o permitir el esquivado de un obstáculo.

Es aquí cuando los surcos del neumático actúan de manera segura y eficiente en este proceso.

La expulsión del agua de la superficie del neumático

El agua que se acumula producto de las lluvias sobre la superficie del pavimento, forma una película que actúa como un deslizador e impide la fricción.

Esto produce los que se conoce como ‘efecto trineo’ o ‘aquaplaning.

Este desplazamiento inutiliza el frenado y se convierte en el factor de riesgo más importante en la casuística de accidentes de tráfico.

Según datos de la DGT, con el inicio de las temporada de lluvias, las estadísticas de accidentes viales se incrementa hasta en un 50%.

Colisiones con otros vehículos, derrapes, salidas de la vía u otros accidentes son los más relacionados con problemas de los neumáticos.

La expulsión del agua de la superficie de rozamiento entre el neumático y la carretera, incrementa la fricción y produce un frenado más eficiente.

Esta evacuación se acciona a través de los surcos y canales de la superficie de la banda de rodadura, la parte del neumático en contacto con el suelo.

Los surcos evacúan el agua de manera excéntrica, es decir, la expulsan desde el centro del neumático hacia los hombros.

Esto mantiene seca la zona de contacto y permite que el neumático pueda interactuar con el pavimento de una manera más efectiva.

Los surcos como factor de alargamiento de la vida útil del neumático

Los surcos del neumático inciden directamente en la reducción de la superficie de contacto con el suelo.

De manera alternada y secuencial, los surcos actúan como elementos que optimizan el roce y permiten que el neumático tenga un menor desgaste.

La alternabilidad de espacios de goma y espacios vacíos le permite a la banda de rodadura intercalar las zonas de contacto, distribuyendo el impacto.

Esto marca una diferencia fundamental en la vida útil del neumático.

La profundidad de los surcos, el diseño y la interacción con los otros elementos del neumático, forman un sistema eficiente, seguro y de mayor rendimiento.

Te puede interesar también

Alfombrillas para coche: cuáles elegir

Las alfombrillas para el coche son un elemento al que debemos prestar atención, pues son …

Altas temperaturas: consejos para evitar el calor en el coche este verano

Llega el verano a España y con él las altas temperaturas, que sufrimos en todos …