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¿Merecen la pena los neumáticos recauchutados?

Hacemos el mantenimiento adecuado de los neumáticos de nuestro coche, pero a todos les llega su hora. Hay que cambiar las ruedas y empiezan las dudas sobre qué neumático comprar. Es posible que alguien nos aconseje que optemos por poner neumáticos recauchutados. ¿Es una buena opción? Vamos a sopesar los pros y los contras de llevar unas ruedas de coche recicladas o poner unas nuevas.

Ventajas de los neumáticos recauchutados

Quienes abogan por el uso de los neumáticos recauchutados aducen que beneficia al medio ambiente, ya que se ahorraría más de un 50 % en materias primas y consumo de energía, y también se reducirían las emisiones de CO2. El otro argumento es que resulta menos gravoso para el usuario.

No obstante, hay que tener en cuenta de que la reutilización de una rueda tiene que cumplir unos requisitos necesarios para que, en efecto, pueda usarse de nuevo para rodar. Por ejemplo, la carcasa no puede tener daños, como poros, rayaduras o deterioros. Si es así, se procede a aplicar una banda de rodadura de caucho nueva, que sustituye a la antigua, previo raspado de la banda usada. Es decir, que la carcasa es lo que se reutiliza y se sustituye la banda de rodadura gastada por otra nueva. Esto se hace mediante un proceso de vulcanizado que utiliza alta presión y temperatura.

Desventajas de usar neumáticos recauchutados

Basarse solo en la reducción de costes para elegir un producto nunca ha sido una buena estrategia. Ya se sabe que lo barato a menudo sale caro. Veamos algunas de las desventajas de usar este tipo de ruedas recicladas:

El proceso de recauchutado puede realizarse dos o tres veces, lo que redunda en el ahorro. No obstante, hay que tener en cuenta que las carcasas deben ser especiales, pensadas para una segunda utilización, y esto no suele ocurrir con las ruedas para coche. Por tanto, es posible que la carcasa no tenga la resistencia ni las condiciones óptimas para esa segunda vida.

Los neumáticos recauchutados resisten menos kilómetros que los neumáticos nuevos. Por tanto, antes habrá que cambiar las ruedas, así que el ahorro inicial ya no será tanto.

El neumático nuevo tiene más garantías de una mejor adherencia, más volumen y precisión en la conducción y un mejor equilibrio. En el caso de los neumáticos recauchutados, se depende mucho de que el proceso se haya realizado impecablemente.

Es fundamental utilizar una marca conocida, de un fabricante de calidad probada. Cuando se trata de neumáticos nuevos, no hay ninguna duda de la procedencia y condiciones en las que se encuentran. Pero no existe ninguna ley que regule este tipo de neumáticos, así que habrá que confiar en que el producto cumpla la normativa y se haya manipulado correctamente.

El neumático recauchutado no soporta tanta carga y velocidad como el nuevo. Además, hay que tener en cuenta que no se puede saber a ciencia cierta si el neumático reciclado se ha conservado en las mejores condiciones –también necesitan un buen mantenimiento que les evite, por ejemplo, cambios de temperatura bruscos– o si ya sufre algún tipo de deterioro.

¿Qué neumático comprar? Mejor unos neumáticos nuevos

De los dos platillos de la balanza, pesa más el de las desventajas. Los neumáticos recauchutados no son seguros al 100 %, ya que no hay garantía plena de cómo responderán en situaciones de riesgo, como el frenado en suelo mojado, o de su capacidad de tracción. El nivel de agarre de un neumático original es mayor que el reciclado. Esta diferencia puede ser importante si este último no se ha hecho en las condiciones óptimas. Además, los fabricantes de ruedas de coche calculan que su vida será la misma que la de la banda de rodadura.

 

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