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Un neumático para cada clase de asfalto resbaladizo

Son muchas las ocasiones en las que nos encontramos con un asfalto resbaladizo, con el cual tenemos que tener un especial cuidado. Por ello, es necesario saber qué tipos de neumáticos debemos poner en cada ocasión, no solo los de invierno o los de condiciones climatológicas adversas, sino también las clases de ruedas que debemos colocar en situaciones particulares con un asfalto inestable.

Qué tipos de neumáticos poner en asfalto resbaladizo

Cuando estemos en invierno, no debes dudar en colocar las gomas características de estas fechas, pues al final son más cómodas para la conducción y nos proporciona una mayor seguridad que si usamos las cadenas. De hecho, la comodidad es evidente en tanto que lo único que tienes que hacer es acudir a tu taller de confianza y pedir que te las coloquen unas semanas antes de que empiece dicha temporada para que las ruedas se vayan adaptando al asfalto.

Y cuando el frío arrecia y los neumáticos han hecho ya su rodaje, es el momento de circular por la carretera que quieras y en condiciones de lluvia, nieve o hielo, pues con estas gomas evitarás las conocidas consecuencias que sufren muchos conductores cuando cambia la climatología y no han equipado bien el coche.

Y esta situación es algo que está comprobado pues en el peor de los casos, siempre que lleves las cadenas en el maletero, es probable que tengas problemas para colocarlas cuando ya son necesarias por el tipo de asfalto y que, además, es una tarea que debe realizarse bajo la presión del momento y normalmente con una idea bastante baja de una colocación adecuada.

Pero esta situación de descontrol y, seguramente, más nervios de la cuenta, es perfectamente evitable si colocas los neumáticos en el periodo que hemos comentado anteriormente, planificando así la salida de una mejor manera y evitando ese contratiempo tan inesperado.

Pero dentro de esta gama de neumáticos de invierno tenemos que hacer otra clasificación en función de una serie de variables, que son las que nos marcarán qué neumático escoger para una determinada situación. De esta forma, debemos tener en cuenta el valor del neumático, el cual se mide en función del porcentaje de sol, la probabilidad de lluvia, la probabilidad de hielo, la probabilidad de nieve, el nivel de gasolina y el desgaste.

Entonces, los distintos neumáticos que podemos encontrar en el mercado tienen una combinación de todas estas variables, las cuales repercuten en el precio. Así, estos diferentes neumáticos se caracterizan por tener, dentro de un agarre adecuado para dichas condiciones, de una mayor o menor sujeción, así como también te permite circular a mayor o menor velocidad con la seguridad de ir pisando por un suelo que controlan nuestras gomas.

En relación, la tracción del vehículo también supone un factor a tener en cuenta, especialmente cuando vamos a la nieve y tenemos que subir una montaña, momento en el que necesitaremos la mayor fuerza por parte de nuestro vehículo y que la misma pueda ser transmitida a unos neumáticos que respondan de forma adecuada.

La barrera de los siete grados

Cuando colocamos neumáticos de invierno a nuestro coche lo hacemos dentro de la lógica de que el desgaste será menor que si circulamos por la misma carretera resbaladiza con neumáticos de verano.  De hecho, cuando circulamos por debajo de los siete grados, la goma baja el nivel de sus prestaciones. Por tanto, lo más recomendable es colocar los neumáticos de invierno, y en función del tipo de superficie que vayamos a circular, elegir entre un compuesto más concreto u otro.

En definitiva, para circular por asfalto resbaladizo, la mejor opción en cuanto al tipo de neumáticos y las clases de ruedas son las de invierno, en función de las condiciones concretas del tiempo.

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